servir el plan de luz y de amor

Servir el plan de luz y amor – Meditación guiada

Para que todos los días sean días de la tierra, de los animales y las plantas, del aire y de las aguas, celebremos juntos este día de la tierra. Unamos nuestros corazones y gargantas en una gran plegaria para canalizar las energías de la luz y del amor, en un torrente de buena voluntad. Avivemos el fuego del servicio, demos lo mejor de nosotros mismos y sintamos que la humanidad es un centro de inteligencia creativa en la tierra.

Los lugares tienen tu energía

Aunque hayamos puesto techos y paredes para delimitar nuestros espacios, lo cierto es que habitamos en el mismo vacío que conforma nuestros átomos y nuestros cuerpos y seguimos habitando el mismo espacio en el que cada cosa del universo habita. Los muros guardan el diálogo que un día comenzamos y las viejas casas tienen el lenguaje de muchas generaciones que las habitaron. Como en una placa fotográfica sensible, imprimimos nuestra presencia silenciosa en la materia de los lugares que habitamos 

como-liberarse-de-los-apegos-jorge-carvajal

Del apego a la libertad

El apego es un factor que puede desordenar e impedir la evolución que conduce a la maduración, expresada como grado de libertad y autogestión. Cuando actúa en la dirección de la contracción lo llamamos el apego. Cuando predomina en el sentido del rechazo lo llamamos la aversión. Y ambas, apego y aversión conducen al sufrimiento, una situación en la que el sistema pierde la armonía rítmica entre expansión y contracción. 

soñemos-juntos-jorge-carvajal

Soñemos juntos

En el proceso intangible de soñar, lo infinito y lo local, lo momentáneo y lo intemporal se integran y se completan; es una realidad insólita en la que lo posible y lo imposible confluyen y el absurdo deja de serlo: el tiempo se comprime en el ahora y se expande a la eternidad; el espacio se reduce a la singularidad del aquí, para hacer posible el viaje al infinito.

exito-realización-jorge-carvajal

Del éxito a la realización

En sí mismo el éxito no tiene nada de malo. Como el fracaso, es una oportunidad. Puedes convertirlo en el mejor de tus aliados o el peor de tus enemigos. Depende sólo de tu modo de vivirlo. Si tienes éxito para vivir es muy distinto de si vives para el éxito. El asunto es que te des cuenta hasta dónde has llegado en el camino porque el éxito puede tanto acercarte como alejarte de ti mismo.